Como cada año, los niños hoy celebrarán el día de
los Reyes Magos. Seguro que ayer pusieron pan y agua para los camellos que nunca
verán, pero que comieron todo por la noche mientras ellos dormían soñando con lo
que dejarían los Reyes sobre sus zapatos. En los primeros días de enero, las
cartitas se llenaron de pedidos. Seguramente hoy, algunos fueron complacidos,
otros no.
Sin embargo, para todos es un día en el que reina la ilusión de esa visita
ancestral, sagrada e invisible. Un rosco de Reyes para la merienda podría
coronar un día especial.
La magia y el misterio de la misión de Melchor, Gaspar y Baltasar, los Reyes
Magos, sabios o astrólogos que guiados por la estrella de Oriente llegaron al
pesebre de Belén para honrar al niño Jesús hace más de 2.000 años, se mantiene
intacta en el tiempo para los niños.
Los pequeños, inmersos en su alegría e inocencia nunca olvidan en la noche del 5
de enero poner, además del pan y agua para los camellos, sus "zapatitos" a la
espera de los regalos que les traerán como símbolo del oro, incienso y mirra que
ofrendaron al hijo de María, la Virgen y José, el carpintero.
Las distintas ramas de las iglesias judeocristianas tienen tradiciones bien
diferenciadas: las iglesias protestantes y católicas hablaban de tres reyes, por
los tres regalos que le ofrecieron al niño y la ortodoxa sostiene que eran 12, y
por eso celebra doce días de Navidad.
En las páginas de la historia los magos de Oriente aparecen en el siglo V o VI y
el rey Herodes no les daba el trato de visitantes reales sino el equivalente a
embajadores.
Cada uno
Uno de estos tres sabios, probablemente oriundos de Persia, es Melchor, que
según la tradición transmitida por San Beda, el Venerable, era un anciano de
cabellos blancos y barba larga que ofreció a Jesús oro, como señal de
reconocimiento de su realeza. Su nombre Melki-or, que significa "rey de la luz",
le habría sido otorgado en su calidad de representante de los pueblos "del
Mediodía", egipcios y etíopes, hijos de Kam.
Gaspar representaba a los descendientes de Jafet y su significado es "joven,
lampiño y rubio", y fue él quien según la leyenda sobrevivió a sus dos
compañeros y alcanzó los 109 años.
Baltasar, Belsha'tstsar, que significa "el dios Bel protegerá al rey",
representaba a los descendientes de Sem (semitas), era negro y de espesa barba,
y algunas tradiciones difieren respecto a su longevidad.
Los regalos
Venían con regalos para el rey que habría de nacer. La tradición los describe
como reyes bondadosos. Melchor le regaló oro a Jesús, representando su
naturaleza real. Gaspar le regaló incienso, que representa la naturaleza divina
de Jesús; y Baltasar le ofreció mirra, que representa su sufrimiento y muerte
futura.
Las escrituras no detallan su origen, personalidad, rasgos, ni sus nombres. Se
asume que eran sabios o astrónomos, llamados en aquella época "magos", porque
seguían una estrella que presagiaba la llegada de Jesús.