Uno de los recuerdos que tengo más grabados en la
mente es cuando iba a comprar el café siendo un chaval. En el colmado que había
frente a nuestra casa, te vendían el café recién molido. Lo normal en casa, era
comprar el café ya molido pues no teníamos molinillo pero, ayer, volví a revivir
esos recuerdos, Paky me compro un paquete de café en grano de gran aroma
exclusivamente para hacerle fotos jejeje!.
Lo que me gusta del café en grano es esto: su grano. El aire es invadido por el
aroma salvaje y terroso de los granos de café tostado. Tiene un tamaño óptimo,
ni muy grande ni muy pequeño, un grano que huele de maravilla, me puse uno en la
boca y pude saborear el sabor a buen y auténtico café, pase un rato muy
delicioso, un verdadero placer para los sentidos.