José Agustín Goytisolo pasó su juventud luchando contra la dictadura. Se
autodefinía como un “francotirador de izquierdas”, y aunque no llegó a
militar en ningún organismo, fue detenido varias veces. Su lucha social
está presente en su obra, calificada en algunos casos como poesía
política, y dotada de un anticonformismo que también se reflejaba en su
carácter. Goytisolo era bebedor, fumador, vitalista, bohemio...un hombre
que se tomaba la vida como libertad y como exceso.
Con el tiempo, acabó decepcionado de la política y su poesía evolucionó
hacia terrenos más personales. La muerte de su madre está presente en
muchos de sus poemas, alentada por un carácter difícil que, sin buscar
la compasión, intentaba expresar todo el dolor que sentía y que lo llevó
a sufrir varias depresiones y pensar en el suicidio. Así, los períodos
creativos se sucedían con las etapas más estériles, pero José Agustín se
mantuvo siempre fiel a su perspectiva poética ( lenguaje sencillo,
desprecio hacia las modas literarias...) y a su público. Durante uno de
estos períodos creativos escribió su poema tal vez más conocido,
Palabras para Julia, pensando en las dos mujeres más importantes de
su vida, su madre y su hija, unidas por el mismo nombre.
Los poemas de Goytisolo están alejados del academicismo, llenos de
verdad y de sufrimiento, mostrando a un hombre que al cumplir los
setenta años afirmó: “Si tuviera que vivir todo lo que he vivido,
preferiría no volver a vivirlo”.